Muchos interpretan el Yin y el Yang de la siguiente manera: lo negro representa todo lo malo, y lo blanco todo lo bueno. Como todos sabemos, la mitad negra lleva un punto blanco en ella y la mitad blanca un punto negro. Al expresarlo verbalmente, explican que siempre en lo malo hay algo bueno y en lo bueno algo malo. Me gusta pensar de la misma manera. En cada aspecto de nuestra vida hay "un poquito de" para equilibrar.
"No estés muy feliz cuando estés feliz, ni muy triste cuando estés triste" leí una vez. Más acertado imposible. Siempre pasa que en un momento de mucha pero mucha felicidad, algo mínimo nos puede traer una inestabilidad inesperada y muy peligrosa para nuestro estado de ánimo. ¿Por qué? Lo explico con el siguiente ejemplo: A subió una escalera con 100 escalones. Ni bien llega a la cima, inmediatamente tropieza y cae uno por uno. A veces se intenta reincorporar y sube un par de escalones de los que se había caído, pero si bien disfrutó estar en la cima, no duró mucho.
Si hablamos sobre éste ejemplo, me gusta entenderlo de la siguiente manera: Hay alturas y alturas. A algunos les da vértigo ir tan alto, otros se aburren al estar tan abajo y otros se conforman con el medio. En el medio está el equilibrio. La vista del paisaje es la misma, y como resutado obtenes no estar tan alto ni sufrir la caída con más intensidad y por más tiempo. A encuentra en el medio el mismo placer de la vista panorámica pero con más seguridad que si estuviera en la cima.
Y quizás el día menos esperado... ¡en una risa nos volvamos a encontrar!
martes, 23 de febrero de 2016
Una manera de querer
Una vez me dijeron "lo odio porque lo extraño. Me odio por extrañarlo" y yo pensaba...
¿estás segura? Parece mentira, pero a mi criterio, el 75% de las frases que decimos en ciertos momentos son únicamente para convencernos a nosotros mismos de lo que estamos diciendo. ¿Por qué? Porque el hecho de aceptar que estamos sintiendo algo que nos deja vulnerables nos toca el orgullo y eso nos revienta. Extrañar es querer. En la frase "te extraño" le estamos diciendo "te quiero" aunque no lo crean. ¿Saben en qué consiste extrañar? Son ganas de volver a ver a esa persona, de acumular momentos, risas, ver qué cosa nueva pueden superar. Y dejame decirte que si te genera todo eso, es porque QUERES a esa persona. "Pero no te parece mucho..." No, uno quiere a su manera y con distinta intensidad, como dije varias veces.
¿estás segura? Parece mentira, pero a mi criterio, el 75% de las frases que decimos en ciertos momentos son únicamente para convencernos a nosotros mismos de lo que estamos diciendo. ¿Por qué? Porque el hecho de aceptar que estamos sintiendo algo que nos deja vulnerables nos toca el orgullo y eso nos revienta. Extrañar es querer. En la frase "te extraño" le estamos diciendo "te quiero" aunque no lo crean. ¿Saben en qué consiste extrañar? Son ganas de volver a ver a esa persona, de acumular momentos, risas, ver qué cosa nueva pueden superar. Y dejame decirte que si te genera todo eso, es porque QUERES a esa persona. "Pero no te parece mucho..." No, uno quiere a su manera y con distinta intensidad, como dije varias veces.