viernes, 1 de abril de 2022

Sinfonía incompleta - Parte 1

Con los nervios de una primera cita, golpeó suavemente su pierna para mostrar su intención de acercamiento. Ella lo notó, y apoyó su cabeza a su hombro. Como si hubiera un imán, se giraron lentamente para que sus labios quedaran a milímetros de distancia. Se fundieron en un beso lento, con caricias en la cara, y la sensación de que el mundo había frenado. La película hizo sonar una orquesta a todo volumen, y ellos seguían fundidos en un beso vestido de momento correcto.

365 días después, ella volvió al cine. Se ubicó en su butaca, apagaron las luces, y quedó ahí. Inmóvil por dos horas, mientras las lágrimas caían lentamente por sus mejillas. Sus piernas no recibieron las caricias de nadie, su cabeza no tuvo dónde reposar, y cuando sonó la orquesta, no recibió su beso. Su única compañía fue la fría angustia certera de extrañar lo que ya no es.