Con los nervios de una primera cita, golpeó suavemente su pierna para mostrar su intención de acercamiento. Ella lo notó, y apoyó su cabeza a su hombro. Como si hubiera un imán, se giraron lentamente para que sus labios quedaran a milímetros de distancia. Se fundieron en un beso lento, con caricias en la cara, y la sensación de que el mundo había frenado. La película hizo sonar una orquesta a todo volumen, y ellos seguían fundidos en un beso vestido de momento correcto.
365 días después, ella volvió al cine. Se ubicó en su butaca, apagaron las luces, y quedó ahí. Inmóvil por dos horas, mientras las lágrimas caían lentamente por sus mejillas. Sus piernas no recibieron las caricias de nadie, su cabeza no tuvo dónde reposar, y cuando sonó la orquesta, no recibió su beso. Su única compañía fue la fría angustia certera de extrañar lo que ya no es.Y quizás el día menos esperado... ¡en una risa nos volvamos a encontrar!
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viernes, 1 de abril de 2022
martes, 15 de marzo de 2022
Un mendigo buscando ser príncipe
Dicen que no importa la guerra, no importa la gloria.
Discriminan a unos pocos, a los de afuera
Quién se queja del empresario que lo dejó tras las rejas.
¿Quién cambió los personajes de este cuento?
Porque el mendigo terminó siendo peor que el príncipe.
No importa el respeto presente en el evento
Seguís siendo un pez en el arrecife.
Y no me digan que defiendo al que oprime
Sólo remarco los errores para que nadie olvide
Que hacer lo que te hicieron no hace nada, sólo inhibe
Cualquier esperanza de igualdad para pibas y pibes.
Que el marginado discrimine sólo demuestra
Que con un poco de poder la mente se vuelve siniestra.
Defenestra los valores defendidos
Con tal de cobrar dos pesos, baila el bandido.
Vuelvo a preguntar quién es el bueno, quién es malo acá
Sin darte cuenta lo que aumenta es la estafa
Al que hoy le dijiste amigo en la calle, papá
Mañana tira distraído y te empieza a olvidar.
Quien promueve los valores tiene que conocerlos
Para poder expresarse sin prenderse fuego.
Y el que exige el respeto que no tiene dentro
Será quien pague por los compas muertos.
Que la línea separe a los vivos de los giles
Sin importar lo que en el banco recibe.
Que vos podrás recibir mes a mes todos los miles
Pero no seas nunca quien dispara los misiles.
De traje o en pelotas, nos marca la trayectoria
No fue la ropa ni el barrio quien dejó las almas rotas.
domingo, 23 de enero de 2022
La agonía del reloj
Una canción una vez sugirió que la espera es el mejor tiempo perdido y hoy no puedo confirmar su teoría. El dolor agridulce que provoca la paciencia sólo se justifica cuando la recompensa comienza a amanecer. Y hoy, que desperté temprano aunque no tenía que hacerlo, y esperé las indicaciones a una cita que me tenía entusiasmada, sólo me queda un sabor amargo. Estuve quieta por cinco horas, aunque se sienten más. Me escribió pero no para lo que habíamos acordado la noche anterior. No me invitó a pasear. No pactamos un horario para encontrarnos. No nos bañamos ni vestimos para esa ocasión especial. Le dimos franco a los nervios y a la ansiedad.
Me gustaría poder dejar este escrito por la mitad, como señal de que el destino me mostró que estaba equivocada, pero sigo escribiendo. El mensaje sigue sin llegar. Amago a llorar pero no salen lágrimas. Y es que uno comprueba que está entrelazado con el duelo, cuando la angustia no demanda ser manifestada. Porque sabe que marcó su presencia, y trajo con ella el reconocimiento de que algo, simplemente, dejó de suceder.martes, 28 de septiembre de 2021
Mi credo
Desde hace años, precisamente desde el 2012, estudio el concepto de amor constantemente. Lo vivo, lo atravieso, también lo he sufrido. Consumí idealizaciones y creé las mías, rechacé por miedo y acepté con valor.
Son tantas las definiciones que defendí en todo este tiempo, que comienzo a creer que no es una entre tantas, son todas. Sí, el amor tiene que ser simple, pero también tiene que trabajarse. Sí, te tienen que dar todo lo lindo que merecés, y a su vez, podés enseñar de qué se trata todo eso.Mientras vos tenés una cantidad de experiencias imponentes, el otro cuenta con menos, y quizás ni logró prestarle atención.
Ahí entro en el limbo. ¿Cuándo está bien quedarse? ¿Por qué tengo que explicar cómo quiero que me quieran?
Hablo conmigo misma, discuto, lloro, algunas veces me doy la razón. Y unas pocas, me doy lujos. Como vos.
El placer de no querer analizar lo que sucede, simplemente caminarlo y darme cuenta en el viaje. ¿Entendés lo loco que suena?
Siguen mis temores, pero crece el impulso de no pensar y mandarme. De exponerme al prueba y error, de salir de la teoría que tanto me daña. ¿De qué sirve conocer cada palabra del diccionario y su significado si no sé cómo escribir?
Intenté dar cátedra del amor, de sus perspectivas, de sus duelos, formas, leyes... Cuando ni siquiera sabía dejarme querer.
"Hipócrita" no está entre los adjetivos que me definen, pero en ese período lo fui. Esto no invalida mi visión al tema, sino que me impulsa.
Bien, aprendiste cada rincón de la biblia.
domingo, 1 de agosto de 2021
No me expliques, mostrame
La palabra tiene un poder en nosotros que aún no vislumbramos. Podría relatarte las cosas que haría por vos, lo grande que sos como persona, podría detallarte cada cosa linda que merecés y cómo me encargaría de que te llegue cada una de ellas. Tanto peso tiene mi habla, que aún sin hacer todo lo que mencioné, vos estarías feliz igual.
Abriría una puerta a todo lo que podría hacer por vos y para conseguir tu plenitud, y me creerías, incluso si yo no supiera tu apellido.
Llegaría un momento en el cual te sentirías vacío, porque no hice nada de lo que dije, pero te volvería a enumerar todo lo que podría hacer, y vos confiarías.Si lees esto e invertís los personajes, entenderías lo que atravieso.
Palabras justas por montón, promesas sin base con aire a solución, miradas y caricias para sanar el corazón y ni un hecho que respalde el gran supuesto amor.
Manifiesto que conozco el paseo de memoria, y me anticipo a las oraciones del otro. Me van a jurar un cariño que no van a poder sostener, pero siempre los escucho igual, con la esperanza de que alguno reviente mi pronóstico, y me muestre algo distinto.
Querer es cuidar, al menos en mi idioma. Es evitar lágrimas a toda costa, traer paz después de tanta guerra y ocuparse de construir un refugio donde cada vulnerabilidad sea escuchada y abrazada.
Se siente bien creer en lo que escuchamos, pero el viaje sería más intenso si lo comprobáramos también con nuestros ojos. Quieren ver para que el corazón sienta.
¿Te animás a lo tangible o permanecés en fantasías incompletas?
sábado, 22 de mayo de 2021
Belleza nocturna
Apareció después de dos meses, con un mensaje directo y concreto sobre lo que quería hacer. Me salió una risa sin querer, y al instante se me vinieron nuestros recuerdos. Buenos y malos. Lo que me llama la atención es que, aún habiendo pasado por situaciones poco agradables, cuando aparece es como si nada de eso tuviera peso.
Lo tiene, créanme. No soy igual desde aquella madrugada bajo la lluvia, soy mejor, pero aparece con su caradurez y automáticamente empieza el baile. Casi por instinto, la seducción toma control y nos vemos sometidos a un ida y vuelta de deseo que no cumplimos, sólo nos aferramos a la fantasía.Creo que nos une la idea de tenernos, más que tenernos en sí. El imaginar tocarnos, y prometer que sucederá pronto, porque sabemos que no lo vamos a cumplir.
Me gusta llamarlo "El hermoso". Mis amigas ya lo identifican, no tiene sentido aprendernos el nombre. Si llega El hermoso, mis sentidos se reflejan en un carnaval carioca. La habitación presiente que, aún hablando diez minutos o una hora, su presencia hará eco.
Me tira videollamada y me alisto. Le veo la cara y sonrío. No lo extraño, pero me gusta que aparezca. Podría hasta pedirle que venga una vez al mes a renovarme la pasión. Soy socia vitalicia de esa boca.
Termina la llamada y me quedo mirando el techo, perpleja. Qué noche inesperada. Hace dos horas estaba llorando, ahora tengo su cara y sus caprichos acostados a mi lado. Hoy no cierro los ojos sola. Duermo con su impertinencia y los recuerdos que pocos conocen y nadie debe nombrar.
miércoles, 12 de mayo de 2021
Un regreso de despedida
Me muero de frío y me acuerdo que la última vez que estuve así, fue cuando estuve en ropa interior apagando la luz para acostarme rápido al lado tuyo y taparnos con la frazada. Tu cuerpo cumplía la función de estufa, y el mío de abrojo.
De a poco entraba en buena temperatura, pero aun así no me separaba de vos. Tenías ese calor corporal que se sentía como estar en casa.No sabía cómo abrazarte para abrazarte más. Aprovechaba la oscuridad y sonreía. Quizás, si me veías, me hubieses preguntado por qué lo hacía. Y yo no tenía el valor de decirte que estaba feliz.
Entre sueños, me acomodaba y buscaba otra posición para dormir, y vos siempre ibas a mi lado y me rodeabas con tu brazo.
Dormido, me dabas un beso en la frente y seguías roncando.
Hoy lo pienso y no soportaría a nadie que me ronque en el oído a las tres de la mañana. El tuyo era un regalo.
Mi sonrisa a oscuras, el calor, tu ronquido. Señales de que habías vuelto a casa.