Hay preguntas para todo. Sentimientos, acciones, situaciones, cualquier cosa que te puedas imaginar. Si bien algunas cosas se pueden responder concretamente, hay otras que la respuesta depende del punto de vista de quién va a brindarla. Un ejemplo simple: A y B están enfrentados. A levanta su mano derecha y le pregunta a B qué mano está levantando, a lo que ésta responde "la izquierda". ¿Por qué? Porque mira la misma situación desde un lado diferente al que evalúa A.
Soy de esas personas a las que le gusta creer que todo pasa por algo, que las causalidades juegan con cada uno de nosotros para sorprendernos día a día. No sé, quizás es porque me divierto más pensando eso que sólo conformándome con un "porque sí".
Si me cruzo a alguien conocido en la calle, si me habla alguien con quien no hablo hace mucho, todo lo que viene de forma inesperada TENIA QUE PASAR.
Aunque no lo crean... los errores también tienen que pasar. ¿Cuántas veces nos vimos en ciertas situaciones de las cuales no nos sentimos del todo orgullosos, de las cuales nos arrepentimos y deseamos que no hubieran ocurrido? ¿Por qué? Los errores también forman parte de quiénes somos, no hay un libro que estipule cómo tenemos que vivir nuestras vidas. Eso es lo interesante y seductor de la incertidumbre que genera el simple hecho de un "mañana" en nuestro día a día. ¡Basta de avergonzarnos y sentirnos culpables por nuestros errores! ¡Son nuestros! "Pero los demás van a pensar que..." ¡Es TU vida! Equivocate (adrede o sin querer), acertá, caete, levantate, todo eso ¡HACELO! Nadie lo va a hacer por vos. Vos decidís, el resto opina desde su posición, con su punto de vista, su opinión y su manera de manejarse. Si vas a aceptar un consejo o crítica, asegurate que ésta sea constructiva y NO DESTRUCTIVA. Cuando te
asegures de eso, también tenes que saber que aceptar un consejo es sólo tenerlo en cuenta, no hacer sí o sí lo que te sugieren, sino te transformas en marioneta... Si estás de acuerdo con aquel comentario y decidís que es lo que te hace bien, ahí sí. Pero siempre decidí por vos, por tu bien, no para "quedar bien" con el resto.
Es bastante común el hecho de tener una situación por afrontar y saber que algo que te tienta hacer está mal... pero a veces es necesario cometer ese error. ¿O nunca probaste la comida y te quemaste, sabiendo que tu mamá te avisó que recién salía del horno? ¡La impaciencia nos domina! Cometé ese error que tanto te tienta, siempre y cuando estés dispuesto a recibir las consecuencias. ¡OJO! No me malentiendan, cualquier acción es válida mientras no dañe la salud o moral de la otra persona.
Y basta de arrepentirse, por favor. Lo que decidiste en aquel momento lo querías, que ahora no es una señal de que aprendiste y CRECISTE.
Y quizás el día menos esperado... ¡en una risa nos volvamos a encontrar!
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lunes, 18 de enero de 2016
jueves, 7 de enero de 2016
Cada uno con su manual
Varias veces me pasa que al momento de notar un acto con doble intención, unas palabras falsas que se dirigen a algún ser querido necesito actuar para que éste no los dañe. Darles una "advertencia" o simplemente decirles lo que realmente pasa si es que lo sé.
No pasa por entrometida, no pasa por querer generar problemas, simplemente me surge por querer el bienestar de esas personas que amo. Pero después de un tiempo, de varias situaciones vividas me di cuenta de dos cosas muy importantes:
Primero: como muchos sabemos (y a varios les cuesta aceptar), amar no nos lastima. Lo que nos hiere es que la expectativa de éste no se cumpla, o (si nos referimos a una persona) no sea correspondido. Pueden relacionarlo con una pareja o simplemente un amigo/a, pero aplica en ambos ámbitos. Podes amar a una persona el tiempo que quieras y con la intensidad que decidas, pero no está en tus manos el que ésta persona sienta lo mismo por vos. Esas ganas de cuidarte, de verte bien, de que seas feliz. No te vas a dar cuenta de golpe, al contrario, vas a pasar mucho tiempo pensando que es de la forma que te imaginaste hasta que ciertas circunstancias te hagan despertar.
Segundo: así como vos tenes que pasar por lo que nombré recién, la persona a la cual relaciones este texto está pasando por lo mismo que vos sólo que con otra persona.
Idealizamos al otro sin defectos, con el amor que esperamos que nos tenga e inconscientemente realizamos actos esperando que algún día repitan los mismos para con nosotros. Grave error. Si querés hacer algo por otra persona a la cual querés, hacelo porque vos lo decidiste así, no para después quedarte en una espera (seguramente decepcionante) en la que es muy probable que no termines bien. Si algún día la persona que esperabas cumple con tus expectativas, tenes que sentirte muy afortunado por el amor que ésta siente por vos, no porque tus acciones fueron retribuidas como lo "planeaste".
Planear estructura. Desestructurado se vive mejor.
Dejá que la gente se equivoque y aprenda por su cuenta, después de todo... un error avisado tienta más.
No pasa por entrometida, no pasa por querer generar problemas, simplemente me surge por querer el bienestar de esas personas que amo. Pero después de un tiempo, de varias situaciones vividas me di cuenta de dos cosas muy importantes:
Primero: como muchos sabemos (y a varios les cuesta aceptar), amar no nos lastima. Lo que nos hiere es que la expectativa de éste no se cumpla, o (si nos referimos a una persona) no sea correspondido. Pueden relacionarlo con una pareja o simplemente un amigo/a, pero aplica en ambos ámbitos. Podes amar a una persona el tiempo que quieras y con la intensidad que decidas, pero no está en tus manos el que ésta persona sienta lo mismo por vos. Esas ganas de cuidarte, de verte bien, de que seas feliz. No te vas a dar cuenta de golpe, al contrario, vas a pasar mucho tiempo pensando que es de la forma que te imaginaste hasta que ciertas circunstancias te hagan despertar.
Segundo: así como vos tenes que pasar por lo que nombré recién, la persona a la cual relaciones este texto está pasando por lo mismo que vos sólo que con otra persona.
Idealizamos al otro sin defectos, con el amor que esperamos que nos tenga e inconscientemente realizamos actos esperando que algún día repitan los mismos para con nosotros. Grave error. Si querés hacer algo por otra persona a la cual querés, hacelo porque vos lo decidiste así, no para después quedarte en una espera (seguramente decepcionante) en la que es muy probable que no termines bien. Si algún día la persona que esperabas cumple con tus expectativas, tenes que sentirte muy afortunado por el amor que ésta siente por vos, no porque tus acciones fueron retribuidas como lo "planeaste".
Planear estructura. Desestructurado se vive mejor.
Dejá que la gente se equivoque y aprenda por su cuenta, después de todo... un error avisado tienta más.
martes, 5 de enero de 2016
Que sí, que no... Te encanta.
¿Es raro pedir que alguien note hasta las más mínimas cosas? Acciones, costumbres, gestos. Yo creo que no. Es un grito silencioso pidiendo por atención, por alguien que pueda entenderte de una manera distinta a la que te entendes a vos mismo. Siempre buscamos otro punto de vista esperando que sea diferente pero mejor. Esa claridad que no nos creemos capaces de encontrar en determinados momentos de nuestras vidas.
Constantemente dejamos pistas en cada cosa que decimos o hacemos, esperando que una persona las descifre y nos demuestre que está atento y dispuesto a seguirnos el juego.
Nos encanta el histeriqueo, no seamos necios y admitámoslo. ¿Qué tendrá que nos motiva? No sé, quizás ese ida y vuelta constante, ese momento en el que jugas con el principio de lo que puede ser una linda historia que va a marcarte por el simple hecho de querer que nunca empiece para no terminar.
Cómo asustan los finales... Pero déjenme decir algo, y espero que lo recuerden: Un final nunca puede superar el principio. Y si sentís que lo hace, estás preparado para un gran cambio.
Constantemente dejamos pistas en cada cosa que decimos o hacemos, esperando que una persona las descifre y nos demuestre que está atento y dispuesto a seguirnos el juego.
Nos encanta el histeriqueo, no seamos necios y admitámoslo. ¿Qué tendrá que nos motiva? No sé, quizás ese ida y vuelta constante, ese momento en el que jugas con el principio de lo que puede ser una linda historia que va a marcarte por el simple hecho de querer que nunca empiece para no terminar.
Cómo asustan los finales... Pero déjenme decir algo, y espero que lo recuerden: Un final nunca puede superar el principio. Y si sentís que lo hace, estás preparado para un gran cambio.
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