Ufff podemos jugar a muchas cosas, eh. Si querés jugamos a las coincidencias. Vos me decís que te gusta la pizza, yo te digo que a mi también y empiezo a flashear que estamos destinados a ser.
Si querés jugamos a las idealizaciones. Me mandas una selfie desayunando y te digo que no existe nadie más lindo que vos.
También podemos jugar al yo me acuerdo.
Vos me contas algo que te haya gustado de chico, y yo muevo todo mi calendario para conseguirlo y regalártelo.
Y como toque final, antes de ir a dormir podemos jugar un rato a imaginarnos. Estamos en cuarentena, pero yo te armo el diálogo como si estuviéramos bajo el mismo techo. Hasta te pido que me prestes una remera para dormir, e indudablemente nos vamos a imaginar tapándonos hasta la nuca y cuchareando. Todo bien cursi.
Te propongo estos juegos, hasta que te los creas.
Hasta que sea el famoso "era joda y quedó".
Que haya coincidencias hasta en las diferencias. Que las idealizaciones pasen a ser un "te elijo". Que acordarme de algo que te marcó no sea para impresionarte, sino porque me importa cómo estás.
Y, por último, que realmente me prestes tu remera para dormir, y podamos acostarnos juntos pensando "al fin".