De a poco fui entendiendo que lo ideal es ficticio, lo perfecto es relativo y el hecho de que "con esfuerzo todo sale como lo planeaste" es una falacia. Explico por partes mi conclusión al momento: lo ideal es eso que imaginamos a futuro, ya sea laboral o personal, económico o psicológico con el fin de sentirnos bien. Digo que es ficticio porque esa vida que tanto imaginamos no se cumple al pie de la letra, y si damos mucha vuelta de rosca al asunto, terminamos confundiendo realidad con expectativa. Luego pasamos a decir que esa vida sería "perfecta"... ¿Por qué? Si lo perfecto es relativo, para alguien un clavel puede ser perfecto, cuando para mi puede llegar a ser lindo pero la perfección la posee la rosa. Lo perfecto lo definimos como algo sin defectos ni problemas, reluciente y al cien por ciento porque eso es lo que varios programas de televisión e inclusive cuentos de fantasía nos hicieron creer. Como también el hecho de que una familia perfecta siempre cena junta, a carcajadas y sin ningún problema. ¿Les cuento cómo veo yo la perfección en una familia? Aceptamos todo tipo de problema porque nos mantenemos juntos. Lidiamos con nuestros problemas porque sabemos bien en el fondo que la solución (aunque cueste alcanzarla) nos va a llevar a buen puerto. Dejamos de lado nuestra bronca del día con tal de escuchar la de los hermanos o los papás y poder sacarles una sonrisa. ¡Ahí está dicho! Amar tanto a esta gente que verlos sonreír hace que vos también lo hagas y te despejes por un rato. Por ahí viene la mano sobre la perfección en lo que a mi respecta. Por último, ¿el esfuerzo vale la pena? ¡Por supuesto! Pero no está bien decirte que va a salir todo como querés porque sea cual fuere el plan que tenes en mente, no sólo depende de vos para que se concrete. Siempre hay consecuencias (algunas buenas y otras malas). Te vas a encontrar con imprevistos en cualquier aspecto de la vida, y eso efectivamente cambia tus planes. Aceptar la realidad no quiere decir negatividad ni tener proyectos o imaginaciones sobre tu vida a futuro te hace necio. Los objetivos se concretan, no siempre mediante la forma que planeamos ni como lo esperamos. Si esta parte la asumís y aún así te consideras perseverante, dejame decirte que sos de los míos... Y como la gran frase dice: ¡Persevera y triunfarás! P.D.: Quizás te suene un poco contradictoria mi conclusión, a veces me cuesta darme a entender. De todas maneras, cada uno con su manual elige sus dichos y hechos.
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