Translate

martes, 7 de enero de 2020

Anotame la doble

Y... Medio que me estoy enojando.
Le estoy dando besos en el cachete a la persona equivocada. Le relato mi día a día a unos oídos que no son los que yo quisiera. Me rodean en un abrazo unos brazos quizás sinceros, pero tu magia nadie la tiene.
Me miran con ternura, con ganas de más y yo sólo miro el reloj para saber cuánto falta para verte.
Pido perdón a los ojos no correspondidos, por tener la vista perdida. Enfocada, en realidad. No es que no me atraiga su calor, es que ya sé qué mirada quiero que me acompañe todos los días.
Busco compañía y nunca la encuentro, porque ninguna es la tuya.
Yo sé que el resto para mi es un pasatiempo. Hay que pasar el tiempo hasta que nos toque. Sí, vos y yo vamos a pasar.

¿Y cómo explicas un presentimiento?
Porque siempre que lo intento, me miran como si estuviera mal del bocho.

Me estoy enojando, sí. Porque estamos tardando más de lo que suponía.
No es que estemos llegando tarde a ningún lado, pero cada día que pasa es un día más imaginando y menos viviendo.
¿No te aburrió proyectar y no concretar? Porque a mi sí.
Imagino tantas cosas que, al abrir los ojos y no verte al lado mío, me parte el pecho.
Imaginé años de vivencias riéndome al lado tuyo, y no llegamos (aún) a mirarnos a los ojos desbordando de amor.

Walter Ong (filósofo que mira al ser humano como ser tecnológico) planteaba que la escritura logró plasmar en la realidad, un concepto que sólo existía en la mente.
¿No tenés ganas de saber qué escritura es la que nos traiga a la realidad? Porque en mi mente ya existimos, y si la escritura es abrir la puerta a esa vida, te tengo listo un libro con gustito a secuela.
Si escribir significa que seamos un hecho, ya preparé mis muñecas durante años.

Me perdí muchos abrazos por miedo, tantos que si te tengo en frente mío no te suelto más.

Muchos dicen que, donde querés contar eso bueno que te pasó en el día, ahí es. Acá es, pero no por eso. No te quiero contar sólo las buenas. Te contaría las malas, las raras, lo que soñé anoche y lo que quiero vivir mañana.
Quiero la pura realidad al lado tuyo, y que el cuento lo dibujemos nosotros.

Ahora me enojé. Vos y yo vamos a suceder.