Porque prefiero mil veces escuchar que me amas día por día a que me prometas que me vas a amar siempre sabiendo que es imposible de cumplir. Porque me conformo con frases sinceras, y no ciertas cosas que "por obligación" tenés que decir. No quiero escuchar nunca que me vas a amar para siempre, ni quiero escuchar que jamás me vas a soltar la mano, porque lamentablemente sé que ambas no se pueden cumplir. Lo único que me haría sentir completa es ver tus ganas de seguir conmigo día a día, y que el cariño que me demuestres sea tanto que yo no tenga ni la menor duda de lo mucho que me amas.
Porque no le veo sentido a promesas para una eternidad si nadie es eterno. Porque quiero sentir que el amor que me tengas parezca eterno, y me lo demuestres en el tiempo que se nos permita.
Para mi es mucho más simple entender que no importa la cantidad, sino la calidad. Que si me sos sincero, tu cariño hacia mi ya estaría expuesto. Sea bueno o malo eso que necesitas decir, sin dudas lo quiero oír. Hasta que alguno de los dos deje de sentir eso que alguna vez nos unió, disfrutémonos. No dejemos de recordar una y otra vez lo que nos hicimos sentir esa primera vez que hablamos. Tu primera risa y mis primeros cachetes colorados. Tu primer mimo en mi pelo y mi primer sensación de paz generada por vos.
Mi intriga por vos, tu aire de galán. Que si nos olvidamos de nuestros principios, nos
vamos a encontrar desolados.
Voy a sufrir cambios y eso lo aseguro, pero no te puedo atar a mi para que mires contra lo que lucho. Si deseas ser mi compinche para protegerme y ayudarme, sin dudas voy a dejarte, pero no pienses ni por un segundo en seguir conmigo por lástima, porque eso lo siento y no me va a llenar el alma. Amame intensamente, sin pensar cuánto puede llegar a durar. Abrazame bien fuerte, mucho más si pensas que está cerca el final. Y cuando sientas que estamos por tocar fondo, no me sueltes, ayudame a recordar nuestros principios y el amor que nos tenemos, que es motivo suficiente para resurgir de cualquier disturbio.
Y quizás el día menos esperado... ¡en una risa nos volvamos a encontrar!
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martes, 29 de marzo de 2016
martes, 23 de febrero de 2016
¡Equilibrate!
Muchos interpretan el Yin y el Yang de la siguiente manera: lo negro representa todo lo malo, y lo blanco todo lo bueno. Como todos sabemos, la mitad negra lleva un punto blanco en ella y la mitad blanca un punto negro. Al expresarlo verbalmente, explican que siempre en lo malo hay algo bueno y en lo bueno algo malo. Me gusta pensar de la misma manera. En cada aspecto de nuestra vida hay "un poquito de" para equilibrar.
"No estés muy feliz cuando estés feliz, ni muy triste cuando estés triste" leí una vez. Más acertado imposible. Siempre pasa que en un momento de mucha pero mucha felicidad, algo mínimo nos puede traer una inestabilidad inesperada y muy peligrosa para nuestro estado de ánimo. ¿Por qué? Lo explico con el siguiente ejemplo: A subió una escalera con 100 escalones. Ni bien llega a la cima, inmediatamente tropieza y cae uno por uno. A veces se intenta reincorporar y sube un par de escalones de los que se había caído, pero si bien disfrutó estar en la cima, no duró mucho.
Si hablamos sobre éste ejemplo, me gusta entenderlo de la siguiente manera: Hay alturas y alturas. A algunos les da vértigo ir tan alto, otros se aburren al estar tan abajo y otros se conforman con el medio. En el medio está el equilibrio. La vista del paisaje es la misma, y como resutado obtenes no estar tan alto ni sufrir la caída con más intensidad y por más tiempo. A encuentra en el medio el mismo placer de la vista panorámica pero con más seguridad que si estuviera en la cima.
"No estés muy feliz cuando estés feliz, ni muy triste cuando estés triste" leí una vez. Más acertado imposible. Siempre pasa que en un momento de mucha pero mucha felicidad, algo mínimo nos puede traer una inestabilidad inesperada y muy peligrosa para nuestro estado de ánimo. ¿Por qué? Lo explico con el siguiente ejemplo: A subió una escalera con 100 escalones. Ni bien llega a la cima, inmediatamente tropieza y cae uno por uno. A veces se intenta reincorporar y sube un par de escalones de los que se había caído, pero si bien disfrutó estar en la cima, no duró mucho.
Si hablamos sobre éste ejemplo, me gusta entenderlo de la siguiente manera: Hay alturas y alturas. A algunos les da vértigo ir tan alto, otros se aburren al estar tan abajo y otros se conforman con el medio. En el medio está el equilibrio. La vista del paisaje es la misma, y como resutado obtenes no estar tan alto ni sufrir la caída con más intensidad y por más tiempo. A encuentra en el medio el mismo placer de la vista panorámica pero con más seguridad que si estuviera en la cima.
Una manera de querer
Una vez me dijeron "lo odio porque lo extraño. Me odio por extrañarlo" y yo pensaba...
¿estás segura? Parece mentira, pero a mi criterio, el 75% de las frases que decimos en ciertos momentos son únicamente para convencernos a nosotros mismos de lo que estamos diciendo. ¿Por qué? Porque el hecho de aceptar que estamos sintiendo algo que nos deja vulnerables nos toca el orgullo y eso nos revienta. Extrañar es querer. En la frase "te extraño" le estamos diciendo "te quiero" aunque no lo crean. ¿Saben en qué consiste extrañar? Son ganas de volver a ver a esa persona, de acumular momentos, risas, ver qué cosa nueva pueden superar. Y dejame decirte que si te genera todo eso, es porque QUERES a esa persona. "Pero no te parece mucho..." No, uno quiere a su manera y con distinta intensidad, como dije varias veces.
¿estás segura? Parece mentira, pero a mi criterio, el 75% de las frases que decimos en ciertos momentos son únicamente para convencernos a nosotros mismos de lo que estamos diciendo. ¿Por qué? Porque el hecho de aceptar que estamos sintiendo algo que nos deja vulnerables nos toca el orgullo y eso nos revienta. Extrañar es querer. En la frase "te extraño" le estamos diciendo "te quiero" aunque no lo crean. ¿Saben en qué consiste extrañar? Son ganas de volver a ver a esa persona, de acumular momentos, risas, ver qué cosa nueva pueden superar. Y dejame decirte que si te genera todo eso, es porque QUERES a esa persona. "Pero no te parece mucho..." No, uno quiere a su manera y con distinta intensidad, como dije varias veces.
lunes, 18 de enero de 2016
¡Afuera la monotonía!
Hay preguntas para todo. Sentimientos, acciones, situaciones, cualquier cosa que te puedas imaginar. Si bien algunas cosas se pueden responder concretamente, hay otras que la respuesta depende del punto de vista de quién va a brindarla. Un ejemplo simple: A y B están enfrentados. A levanta su mano derecha y le pregunta a B qué mano está levantando, a lo que ésta responde "la izquierda". ¿Por qué? Porque mira la misma situación desde un lado diferente al que evalúa A.
Soy de esas personas a las que le gusta creer que todo pasa por algo, que las causalidades juegan con cada uno de nosotros para sorprendernos día a día. No sé, quizás es porque me divierto más pensando eso que sólo conformándome con un "porque sí".
Si me cruzo a alguien conocido en la calle, si me habla alguien con quien no hablo hace mucho, todo lo que viene de forma inesperada TENIA QUE PASAR.
Aunque no lo crean... los errores también tienen que pasar. ¿Cuántas veces nos vimos en ciertas situaciones de las cuales no nos sentimos del todo orgullosos, de las cuales nos arrepentimos y deseamos que no hubieran ocurrido? ¿Por qué? Los errores también forman parte de quiénes somos, no hay un libro que estipule cómo tenemos que vivir nuestras vidas. Eso es lo interesante y seductor de la incertidumbre que genera el simple hecho de un "mañana" en nuestro día a día. ¡Basta de avergonzarnos y sentirnos culpables por nuestros errores! ¡Son nuestros! "Pero los demás van a pensar que..." ¡Es TU vida! Equivocate (adrede o sin querer), acertá, caete, levantate, todo eso ¡HACELO! Nadie lo va a hacer por vos. Vos decidís, el resto opina desde su posición, con su punto de vista, su opinión y su manera de manejarse. Si vas a aceptar un consejo o crítica, asegurate que ésta sea constructiva y NO DESTRUCTIVA. Cuando te
asegures de eso, también tenes que saber que aceptar un consejo es sólo tenerlo en cuenta, no hacer sí o sí lo que te sugieren, sino te transformas en marioneta... Si estás de acuerdo con aquel comentario y decidís que es lo que te hace bien, ahí sí. Pero siempre decidí por vos, por tu bien, no para "quedar bien" con el resto.
Es bastante común el hecho de tener una situación por afrontar y saber que algo que te tienta hacer está mal... pero a veces es necesario cometer ese error. ¿O nunca probaste la comida y te quemaste, sabiendo que tu mamá te avisó que recién salía del horno? ¡La impaciencia nos domina! Cometé ese error que tanto te tienta, siempre y cuando estés dispuesto a recibir las consecuencias. ¡OJO! No me malentiendan, cualquier acción es válida mientras no dañe la salud o moral de la otra persona.
Y basta de arrepentirse, por favor. Lo que decidiste en aquel momento lo querías, que ahora no es una señal de que aprendiste y CRECISTE.
Soy de esas personas a las que le gusta creer que todo pasa por algo, que las causalidades juegan con cada uno de nosotros para sorprendernos día a día. No sé, quizás es porque me divierto más pensando eso que sólo conformándome con un "porque sí".
Si me cruzo a alguien conocido en la calle, si me habla alguien con quien no hablo hace mucho, todo lo que viene de forma inesperada TENIA QUE PASAR.
Aunque no lo crean... los errores también tienen que pasar. ¿Cuántas veces nos vimos en ciertas situaciones de las cuales no nos sentimos del todo orgullosos, de las cuales nos arrepentimos y deseamos que no hubieran ocurrido? ¿Por qué? Los errores también forman parte de quiénes somos, no hay un libro que estipule cómo tenemos que vivir nuestras vidas. Eso es lo interesante y seductor de la incertidumbre que genera el simple hecho de un "mañana" en nuestro día a día. ¡Basta de avergonzarnos y sentirnos culpables por nuestros errores! ¡Son nuestros! "Pero los demás van a pensar que..." ¡Es TU vida! Equivocate (adrede o sin querer), acertá, caete, levantate, todo eso ¡HACELO! Nadie lo va a hacer por vos. Vos decidís, el resto opina desde su posición, con su punto de vista, su opinión y su manera de manejarse. Si vas a aceptar un consejo o crítica, asegurate que ésta sea constructiva y NO DESTRUCTIVA. Cuando te
asegures de eso, también tenes que saber que aceptar un consejo es sólo tenerlo en cuenta, no hacer sí o sí lo que te sugieren, sino te transformas en marioneta... Si estás de acuerdo con aquel comentario y decidís que es lo que te hace bien, ahí sí. Pero siempre decidí por vos, por tu bien, no para "quedar bien" con el resto.
Es bastante común el hecho de tener una situación por afrontar y saber que algo que te tienta hacer está mal... pero a veces es necesario cometer ese error. ¿O nunca probaste la comida y te quemaste, sabiendo que tu mamá te avisó que recién salía del horno? ¡La impaciencia nos domina! Cometé ese error que tanto te tienta, siempre y cuando estés dispuesto a recibir las consecuencias. ¡OJO! No me malentiendan, cualquier acción es válida mientras no dañe la salud o moral de la otra persona.
Y basta de arrepentirse, por favor. Lo que decidiste en aquel momento lo querías, que ahora no es una señal de que aprendiste y CRECISTE.
jueves, 7 de enero de 2016
Cada uno con su manual
Varias veces me pasa que al momento de notar un acto con doble intención, unas palabras falsas que se dirigen a algún ser querido necesito actuar para que éste no los dañe. Darles una "advertencia" o simplemente decirles lo que realmente pasa si es que lo sé.
No pasa por entrometida, no pasa por querer generar problemas, simplemente me surge por querer el bienestar de esas personas que amo. Pero después de un tiempo, de varias situaciones vividas me di cuenta de dos cosas muy importantes:
Primero: como muchos sabemos (y a varios les cuesta aceptar), amar no nos lastima. Lo que nos hiere es que la expectativa de éste no se cumpla, o (si nos referimos a una persona) no sea correspondido. Pueden relacionarlo con una pareja o simplemente un amigo/a, pero aplica en ambos ámbitos. Podes amar a una persona el tiempo que quieras y con la intensidad que decidas, pero no está en tus manos el que ésta persona sienta lo mismo por vos. Esas ganas de cuidarte, de verte bien, de que seas feliz. No te vas a dar cuenta de golpe, al contrario, vas a pasar mucho tiempo pensando que es de la forma que te imaginaste hasta que ciertas circunstancias te hagan despertar.
Segundo: así como vos tenes que pasar por lo que nombré recién, la persona a la cual relaciones este texto está pasando por lo mismo que vos sólo que con otra persona.
Idealizamos al otro sin defectos, con el amor que esperamos que nos tenga e inconscientemente realizamos actos esperando que algún día repitan los mismos para con nosotros. Grave error. Si querés hacer algo por otra persona a la cual querés, hacelo porque vos lo decidiste así, no para después quedarte en una espera (seguramente decepcionante) en la que es muy probable que no termines bien. Si algún día la persona que esperabas cumple con tus expectativas, tenes que sentirte muy afortunado por el amor que ésta siente por vos, no porque tus acciones fueron retribuidas como lo "planeaste".
Planear estructura. Desestructurado se vive mejor.
Dejá que la gente se equivoque y aprenda por su cuenta, después de todo... un error avisado tienta más.
No pasa por entrometida, no pasa por querer generar problemas, simplemente me surge por querer el bienestar de esas personas que amo. Pero después de un tiempo, de varias situaciones vividas me di cuenta de dos cosas muy importantes:
Primero: como muchos sabemos (y a varios les cuesta aceptar), amar no nos lastima. Lo que nos hiere es que la expectativa de éste no se cumpla, o (si nos referimos a una persona) no sea correspondido. Pueden relacionarlo con una pareja o simplemente un amigo/a, pero aplica en ambos ámbitos. Podes amar a una persona el tiempo que quieras y con la intensidad que decidas, pero no está en tus manos el que ésta persona sienta lo mismo por vos. Esas ganas de cuidarte, de verte bien, de que seas feliz. No te vas a dar cuenta de golpe, al contrario, vas a pasar mucho tiempo pensando que es de la forma que te imaginaste hasta que ciertas circunstancias te hagan despertar.
Segundo: así como vos tenes que pasar por lo que nombré recién, la persona a la cual relaciones este texto está pasando por lo mismo que vos sólo que con otra persona.
Idealizamos al otro sin defectos, con el amor que esperamos que nos tenga e inconscientemente realizamos actos esperando que algún día repitan los mismos para con nosotros. Grave error. Si querés hacer algo por otra persona a la cual querés, hacelo porque vos lo decidiste así, no para después quedarte en una espera (seguramente decepcionante) en la que es muy probable que no termines bien. Si algún día la persona que esperabas cumple con tus expectativas, tenes que sentirte muy afortunado por el amor que ésta siente por vos, no porque tus acciones fueron retribuidas como lo "planeaste".
Planear estructura. Desestructurado se vive mejor.
Dejá que la gente se equivoque y aprenda por su cuenta, después de todo... un error avisado tienta más.
martes, 5 de enero de 2016
Que sí, que no... Te encanta.
¿Es raro pedir que alguien note hasta las más mínimas cosas? Acciones, costumbres, gestos. Yo creo que no. Es un grito silencioso pidiendo por atención, por alguien que pueda entenderte de una manera distinta a la que te entendes a vos mismo. Siempre buscamos otro punto de vista esperando que sea diferente pero mejor. Esa claridad que no nos creemos capaces de encontrar en determinados momentos de nuestras vidas.
Constantemente dejamos pistas en cada cosa que decimos o hacemos, esperando que una persona las descifre y nos demuestre que está atento y dispuesto a seguirnos el juego.
Nos encanta el histeriqueo, no seamos necios y admitámoslo. ¿Qué tendrá que nos motiva? No sé, quizás ese ida y vuelta constante, ese momento en el que jugas con el principio de lo que puede ser una linda historia que va a marcarte por el simple hecho de querer que nunca empiece para no terminar.
Cómo asustan los finales... Pero déjenme decir algo, y espero que lo recuerden: Un final nunca puede superar el principio. Y si sentís que lo hace, estás preparado para un gran cambio.
Constantemente dejamos pistas en cada cosa que decimos o hacemos, esperando que una persona las descifre y nos demuestre que está atento y dispuesto a seguirnos el juego.
Nos encanta el histeriqueo, no seamos necios y admitámoslo. ¿Qué tendrá que nos motiva? No sé, quizás ese ida y vuelta constante, ese momento en el que jugas con el principio de lo que puede ser una linda historia que va a marcarte por el simple hecho de querer que nunca empiece para no terminar.
Cómo asustan los finales... Pero déjenme decir algo, y espero que lo recuerden: Un final nunca puede superar el principio. Y si sentís que lo hace, estás preparado para un gran cambio.
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